Durante 2011 me uní al desafío de leerme 50 libros. Me quedé en 44, pero muy a gusto. La compañera Wiz sí que llegó a los 50, incluso se leyó 51. En este link os dejo su lista de libros, que no tiene desperdicio (se nota que es una filóloga en potencia, y escritora en acto). El Duque de Camelot llegó a los 39, pero porque tuvo la modestia, tan propia de su noble condición, de no contar los libros de poesía, que fueron 16, así que también me derrotó en este desafío.
Yo, rebautizada por el Duque como Sir Lancelot (aunque yo juraría que era el Cid Campeador, pero quién sabe, igual el Duque no soporta los anacronismos), he decidido continuar el reto este 2012. Y espero que Wiz y el Duque me secunden. Y Ununcuadio. Porque echo de menos hablar de libros con gente de mi quinta, y esto es lo más parecido. En realidad, esta idea es parte del Duque.
Así que, aquí va:
1. La dama de la furgoneta. Alan Bennett.
2. Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea. Annabel Pitcher.
3. Criadas y señoras. Kathryn Stockett.
4. Flora Poste y los artistas. Stella Gibbons.
5. La juguetería errante. Edmund Crispin.
6. La confesión. John Grisham.
7. El precio del trono. Pilar Urbano.
8. Por favor, cuida de mamá. Kyung-Sook Shin.
9. El corazón de las tinieblas. Joseph Conrad.
10. El Señor de las moscas. William Golding.
11. Los elegidos. Chaim Potok.
12. La promesa. Chaim Potok.
13. La esfera y la cruz. GK Chesterton.
14. Los juegos del hambre. Suzanne Collins.
15. En llamas. Suzanne Collins.
16. El astro nocturno. María Gudín.
17. Sinsajo. Suzanne Collins.
18. Steve Jobs. Walter Isaacson.
19. Rebecca. Daphne du Maurier.
20. El circo de la noche. Erin Morgensten.
21. Cumbres borrascosas. Emily Brontë (en proceso).
Pues me lo estoy pensando, pero igual sí que me apunto... Con mi santa carrera, no es difícil llegar a los cincuenta jajaja
ResponderSuprimir¡Venga, no te lo pienses más, Wiz! Tú puedes llegar a los cien perfectamente, y serán buenos, gracias a tu santa carrera...
ResponderSuprimirUnuncuadio no tiene tiempo..., jaja
ResponderSuprimirMe comprometo a leer todo lo que caiga en mis manos. Pero me tiran los artículos científicos, la filosofía y la ciencia, y para descansar Harry Potter. No sé si cuentan, pero lo cierto es que nunca he llevado la contabilidad de lo que leo: manías.
A ratos no leo nada, y en otros momentosno hago otra cosa. No encuentro el punto medio...
Esto es una telaraña para filólogos. Bienvenido sea yo.
ResponderSuprimir¡Bienvenido! Hay nuevas aportaciones ya.
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